miércoles, 25 de marzo de 2015

La Extremadura que quiere Podemos, el Podemos que Extremadura necesita

Queridas amigas y amigos,

quisiera en esta nota exponer algunas impresiones y reflexiones de estos días, desde que el pasado día 7 de marzo anuncié mi candidatura a las elecciones primarias de Podemos Extremadura —que designarán a las personas que, a partir de este mes de mayo, servirán como portavoces de la marea social por el cambio político en nuestras instituciones autonómicas extremeñas— y hasta hoy miércoles 25 de marzo, día de apertura de urnas.
 
Para empezar: GRACIAS.

Gracias, en primer lugar, a mis compañeros y compañeras del Círculo Podemos Don Benito, por otorgarme su aval y permitirme con ello concurrir a estas elecciones primarias. Y gracias, muy especialmente, a los  compañeros y compañeras que forman parte del comité de campaña de mi candidatura o que se han implicado más directamente en su coordinación y difusión. Es un orgullo y una alegría participar de un Círculo empoderado, riguroso, formado y exigente como este, que ha conseguido no solo salir adelante en circunstancias a veces extremadamente difíciles, sino consolidarse como actor político y referente de opinión en nuestro municipio y comarca y quizás también algo más allá (hombro con hombro, siempre, con los compañeros y compañeras de nuestros Círculos hermanos de Orellana y Campanario).
 
Gracias, cómo no, a todas las compañeras y compañeros, extremeños y amigos de Extremadura, de dentro, de fuera e incluso de lejos de Podemos, que están prestando su público respaldo a mi candidatura. Su pluralidad y diversidad reflejan con fidelidad la visión de la política en general y de Podemos en particular en la que creo y que trato de practicar. La unidad popular de un pueblo libre es siempre una dinámica y dialógica coalición de lo heterogéneo, lo mestizo y lo multitudinario. Como bien advertían Nikos Poulantzas y antes que él Antonio Gramsci o Rosa Luxemburgo, al día siguiente de ganar seguiremos siendo plurales y diversos, y tendremos que aprender a gobernar democráticamente la pluralidad y la diversidad de nuestra victoria. Los compas de cerca me lo han escuchado decir muchas veces: Podemos es grande y fuerte, pero ni siquiera cuando eres grande y fuerte te conviene caminar solo. No habrá victoria sin cooperación ni habrá cooperación sin diálogo.
  
Y gracias, sobre todo, a todos vosotros y vosotras, participantes o interesados en el proceso de las primarias de Podemos Extremadura, que estáis prestando vuestra atención a mi candidatura, debatiendo sobre ella y dándole visibilidad. No insistiré en las dificultades que supone presentar una candidatura independiente en un proceso como este, pero sí multiplicaré mi agradecimiento a quienes estáis apostando por una candidatura que arranca desde la posición más difícil y que solo con el esfuerzo y el compromiso por parte de muchos y muchas puede convertirse en una candidatura viable. Pero es desde la posición más difícil y con el esfuerzo y el compromiso de muchos y muchas que suelen poder hacerse las cosas que de verdad merecen la pena.

Y precisamente por eso, a quienes ya habéis tomado la decisión de apoyar mi candidatura, os pido en este tramo final de la campaña y mientras las urnas permanezcan abiertas un esfuerzo suplementario de difusión a través de vuestras redes sociales, en vuestras asambleas o allá donde lo consideréis oportuno y eficaz. Mi candidatura, sin más respaldos políticos ni medios materiales que el ánimo y las voces de quienes habéis decidido respaldarla, llegará exactamente tan lejos como vosotros y vosotras la llevéis. En el blog [http://jfmoricheprimariasext.blogspot.com.es/] disponéis de abundantes materiales para ello, que os ruego utilicéis con toda libertad y astucia.
 
Algunas reflexiones para concluir. Unas elecciones primarias, dije con anterioridad, no son o no deben ser solo un proceso competitivo sino un proceso deliberativo. Detrás de los nombres de nuestra candidatura a las instituciones representativas extremeñas no hay o al menos no debe haber solo una correlación de fuerzas interna a las distintas sensibilidades de Podemos Extremadura, sino todo un proyecto de región capaz de interpelar a la amplia mayoría de los extremeños y las extremeñas. El ejemplo de Grecia no debe abandonar por un momento nuestros pensamientos (ni nuestros corazones) a la hora de considerar la gigantesca complejidad política y técnica de cualquier proceso de ruptura, por tímida y gradual que esta sea, con el neoliberalismo. Y el programa de Podemos para la ruptura con el neoliberalismo en Extremadura debe ser tan sólido, detallado y ambicioso como ese Programa de Salónica que ha llevado a Syriza a la victoria y al gobierno.
 
Es ineludible primer capítulo de ese Programa un extensísimo Plan de Rescate Ciudadano —del cual la extensión de la renta básica, la paralización de los desahucios o la garantía alimentaria y energética son pilares fundamentales— para poner freno inmediato al ingente sufrimiento que esta crisis está derramando sobre el pueblo extremeño. Pero también debemos explicar, a la mayor brevedad y con la mayor precisión posibles, qué proponemos para reconstruir la vida económica de nuestra región, cómo creemos que puede dignificarse su campo, rescatarse su industria, reordenarse sus finanzas o rehabilitarse sus servicios públicos.
 
Ahora mismo, mientras Podemos realiza estas elecciones primarias, los colapsos empresariales de Acorex y el Grupo Gallardo —que siguen a los de Monprint, Fuentecapala, Lusográficas, Mafresa y un interminable y devastador etcétera— amenazan con gravísimas consecuencias sobre miles de familias y sobre el conjunto de la economía regional. Si el próximo gobierno autonómico extremeño no es capaz de pensar y aplicar una nueva, decidida y eficaz nueva política industrial, la próxima generación de extremeños recibirá en herencia una Extremadura con niveles de industrialización propios de una posguerra y otra vez condenada a la miseria y el expolio de su mano de obra y sus recursos naturales.

Del mismo modo, también mientras disputamos estas primarias, avanza la tramitación oscurantista y antidemocrática del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) que, enormemente destructivo para casi cualquier ámbito del bienestar social y el desarrollo económico, será devastador para la agroganadería y la industria agroalimentaria extremeña, ya muy herida por el abuso permanente de los grandes monopolios distribuidores, el injusto e ineficiente reparto de las ayudas de la Política Agraria Común o la errática y politizada intervención pública de las instituciones regionales en cuestiones clave como la reordenación del sector cooperativo. Más o menos suavizadas, modernizadas o enmascaradas, el campo extremeño sigue arrastrando muchas de las injusticias estructurales que la han caracterizado durante siglos, y a las que ninguno de sucesivos proyectos de reforma agraria ha logrado poner remedio. Así que hoy Extremadura necesita, como siempre ha necesitado, una verdadera reforma agraria, que en las nuevas condiciones y ante los nuevos retos de la globalización económica en general y de la integración europea en particular, responda al reto histórico de restituir la plena dignidad material y moral a los trabajadores y trabajadoras de la tierra en Extremadura.

Podemos no puede ni debe seguir respondiendo con afirmaciones generales —por acertadas que estas sean en el plano ético y político— a estas y otras tantas demandas urgentes de la sociedad extremeña. Los valores éticos de Podemos ya son conocidos, y es la hora de poner sobre la mesa y aprestarse a batallar por los decimales, por los kilos, los litros, los metros o los segundos, con la misma inteligencia y la misma vehemencia con que estamos viendo batallar al gobierno de Syriza para reconstruir su país. Y de poco servirá la generalizada simpatía hacia nuestras propuestas si no viene acompañada por la generalizada confianza en que sabremos y podremos llevarlas a cabo. Para afrontar una tarea así, para ganar esa confianza, es preciso hacer confluir en torno a nuestro proyecto de unidad y poder popular, en las instituciones políticas pero también en la sociedad civil, el mundo del trabajo y la empresa o el mundo de la ciencia y la cultura, los mejores talentos, las manos más expertas y los corazones más comprometidos de Extremadura, en las urnas y, más allá de las urnas, en el compromiso concreto y cotidiano por el cambio.

Un saludo a todos y todas y muchísimas gracias por vuestra atención.

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